Parashat Bo

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Parashá Bo
Éxodo 10:1-13:35

Di-s le comunica a Moshé que ha endurecido el corazón de Faraón y así por medio de las plagas milagrosas se conozca en todo el mundo y en todos los tiempos que el Señor es el único Di-s verdadero. Durante la plaga de las langostas Faraón manda llamar a Moshé y Aarón para removerlas y admite que ha pecado. Di-s cesa la plaga pero endurece el corazón de Faraón quien decide no liberar al pueblo de Israel. El país, con la excepción de los Israelitas, queda sumido en una oscuridad que se palpa, Faraón manda llamar a Moshé diciéndole que lleve fuera de Egipto al pueblo de Israel pero que dejen el ganado. Moshé le responde Israel saldrá no sólo con su propio ganado sino también con el del Faraón. Moshé le transmite a Faraón que Di-s mandará una plaga más, la muerte del primogénito, y luego los judíos saldrán de Egipto. Nuevamente Di-s endurece el corazón del Faraón y el monarca le dice a Moshé que si lo vuelve a ver, lo mandará a matar. Di-s le informa a Moshé que el mes de Nisán será el primer mes del año.Se les da la orden a los israelitas de guardar un cordero el día 10 del mes y tenerlo hasta el día 14, luego debían sacrificarlo como ofrenda de Pesaj, pintar el dintel de la puerta con su sangre y comer su sangre asada. La sangre en el umbral de la puerta sería una señal para que su hogar fuera pasado de largo cuando Di-s viniera a destruir a los primogénitos de Egipto. Se les indica al pueblo de Israel a conmemorar ese día como el día del Éxodo fuera de Egipto al nunca comer levadura en Pesaj. Moshé les transmite los mandatos de Di-s y el pueblo de Israel los cumple a la perfección, luego Di-s manda la última plaga con la que se mata al primogénito y Fararón manda a los Israelitas que salgan de Egipto. Di-s le dice a Moshé y Aharon las leyes concernientes al sacrificio de Pésaj, pidyon haben (redención del primogénito) y tefillin.

Ven y Anda
El nombre de nuestra parashá literalmente significa “ven”, y proviene del primer versículo en el cual Di-s le da la instrucción a Moisés de “venir al Faraón” para advertirle de la octava plaga, la de las langostas, y para presentar una vez más la demanda divina de que Faraón libere a los hijos de Israel. "Habló H'Shem a Moshe: Vaya [Bo] donde Pharoh, porque Yo he endurecido su lev y el lev de sus siervos, para mostrar mis señales delante de ellos" (10:1). Existe sólo una traducción del inglés que mantiene el espíritu del original, es la New Revised Standard Version (Nueva Versión Estándar Revisada) que dice traducido al español: “YHWH dijo a Moshé: ¡Ven a Faraón! Porque he endurecido con obstinación su corazón y el de su siervos para que yo pueda poner estas señales entre ellos.El nombre de la Parashá Bo consiste en dos letras del alfabeto hebreo, la letra Beth y Aleph. Según la tradición judía representan a la Torá la cual comienza con la letra Beth en la palabra Bereishit (Génesis) y a los Diez Mandamientos los cuales comienzan con la letra Aleph en la palabra Anohi que significa Yo. Nuestros sabios explican la diferencia entre las letras de la Torá y otras lenguas, en otros idiomas las letras son significativas porque forman palabras que pueden transmitir ideas al lector, pero las letras y palabras de la Torá son diferentes. Las letras de la Torá no son solamente símbolos, cada letras y palabra de la Torá son la palabra de Di-s y se nos viene a la mente lo que dijo el profeta Isaías "Así es mi palabra que sale de mi boca, no regresará para mí incumplida" (55:11). El Midrash dice fue por medio de estas palabras del la Torá que el mundo fue creado. Yojanana, un Talmid de Ieshúa dijo "Bereshit Milta la Torah viviente, y la Torah viviente es con H'Shem y la Torah viviente es H'Shem. El [יהושע] mismo era en Bereshit con H'Shem. Todas las cosas fueron hechas por El; y sin El nada fue hecho, que no haya sido hecho. En El estaba la chayim, y la chayim era la Luz de los hombres" (1:1-4).
Por esto la tradición afirma que memorizar las palabras de la Torá es muy importante para nuestra espiritualidad. La parashá Bo relaciona la historia del Éxodo con la Torá y los Diez Mandamientos, enfatizando el significado y conexión entre la “libertad verdadera” y la Torá, la verdadera libertad vienen de la lectura y la meditación en la Palabra de Di-s y de la obediencia a los Diez Mandamientos. El último rabí de Lubavitch dice “El nombre de una porción de la Torá siembre expresa su mensaje principal y el tema reinante en todas sus subdivisiones y narrativas.” La orden “ve” es una orden muy importante en la Biblia, es una invitación para “ir” y presentar la palabra de Di-s a otros, y aquí Moisés quien tiene que “ir” a Faraón con certeza tiene el gran deseo de la conversión de Faraón al Di-s de Israel. Si Faraón hubiera venido a Di-s, sus súbditos lo hubieran seguido y hubieran llegado a ser parte del pueblo de Di-s, pero la resistencia y rechazo de Faraón resultó en una calamidad para su país y para su pueblo. Esta misma orden de Di-s, “ve”, también es para nosotros y así “vayamos” a cada uno en nuestra sociedad y le presentemos la voluntad de Di-s, luego las personas entenderán que todos los problemas actuales, el calentamiento global, el orden mundial, los desórdenes financieros y los desastres tendrían su solución en Di-s y su Mesías. La oración “Ve (ven) a Farón” también conlleva muchas discusiones en los comentarios judíos, si la palabra original del hebreo es el verbo “venir” ¿por qué Di-s le dice a Moisés que venga a Faraón? ¿No hubiera sido más apropiado decir “ve a Faraón”? Di-s le prometió a Moisés que Él mismo lo acompañaría para ver a Faraón. De esta manera la palabra “ven” se entiende como si fuera “ven conmigo”: Di-s le está diciendo a Moisés “Ven conmigo a Faraón y entraremos juntos al palacio de la gran serpiente, juntos penetraremos la adoración a uno mismo que es el corazón del mal y juntos descubriremos que el mal no tiene sustancia ni es real, todo lo que es, una enajenación ilícita de lo divino en lo humano. Si esta verdad para un ser humano es muy aterradora enfrentarla, ven conmigo y te guiaré. Te llevaré a los cuartos más recóndidos del alma del Faraón, hasta que quedes cara a cara con los secretos más cuidadosamente resguardados por el malvado, que no existen en verdad.” De la misma manera, en la actualidad no debemos estar temerosos de “ir” porque en realidad no estamos “llendo”, si no que estamos “viniendo con Di-s”, por eso cuando Yeshúa mandó a sus talmidim para compartir la palabra de Di-s, él les dijo:
"He aquí, yo los envío como a ovejas en medio de lobos. Sean, pues, sabios como serpientes e inocentes como palomas. Pero guardaos de los hombres, porque los entregarán a sus consejos de congregación y los azotarán en sus congregaciones. Y aún ante gobernadores y melechim serán llevados por causa Mía, para testimonio contra ellos y a los gentiles. Pero cuando los entreguen, no se preocupen por cómo o qué hablaréis, porque en aquella hora les será dado lo que habéis de hablar. Pues no son ustedes los que habláis, sino el Ruach de su Abba que habla en ustedes" (Mateo 10:16-20). Moisés quien estaba temeroso de hablar con el Faraón estaba en la misma situación, es el Ruaj Hakodesh quienes hablaron por medio de Moisés y Aarón a Faraón. La Torá presenta su preocupación por la educación de los más jóvenes al decir “Para que usted pueda decir a oído de su hijo y los hijos de tu hijo, las cosas que Yo he hecho en Mitzrayim y mis señales que hice entre ellos, para que ustedes sepan que Yo soy“ (Éxodo 10:2). Nuestro primer campo misionero debería ser nuestra familia y nuestros hijos. Algunas personas no instruyen a sus hijos sobre sus creencias, o Di-s o cualquier tema religioso, y piensan de que cuando crezcan tomarán una decisión con libertad. ¡Qué error en el area de la educación! Si no instruimos a nuestros hijos sobre la Biblia y el verdadero Di-s, otros lo harán, serán instruidos en el colegio, por los video juegos, serán instruidos por el internet y las redes sociales, por Hollywood y todas sus películas sucias, y serán instruidos por sus amigos. Los niños son como papeles absorventes quienes retienen todo, por eso debemos instruir a nuestros hijos sobre en qué creer y en no qué no creer, sobre qué comer y beber y qué no comer comer y no beber, cómo hablar, el respeto hacia los demás, etc. La educación es la primer responsabilidad de los padres. En el caso de la Parashá se nos instruye repetirle la lección de la Pascua a nuestros hijos en todas las generaciones.
La consistencia es importante en la educación, el rabí Zalmen Marozv dice “Si esperamos que nuestros hijos sigan nuestras enseñanzas, debemos realmente creer en ellas y practicarlas nosotros mismos. Así, dice la Torá, debes enseñar a tus hijos, pero primero debes conocer y creer en Di-s, si no tus enseñanzas no serán efectivas.” La escritora Ellen G. White define a la educación de esta manera: “Nuestro concepto de la educación tiene un alcance demasiado estrecho y bajo. Es necesario que tenga una mayor amplitud y un fin más elevado. La verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio. Significa más que una preparación para la vida actual. Abarca todo el ser, y todo el período de la existencia accesible al hombre. Es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara al estudiante para el gozo de servir en este mundo, y para un gozo superior proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero.” La Educación, 13.

Una comunidad de fieles
El texto de la Parashá dice: "Hablaron Moshe y Aharon a Pharoh, diciendo: Aquí está lo que H’Shem, Elokim de los Hebreos, dice: ¿Por cuánto tiempo rehusarás someterte a mí? Deja salir a mi pueblo para que me sirva" (Éxodo 10:3). Este texto, del versículo 3 al 10, utiliza tres expresiones diferentes para describir al pueblo de Israel. En primer lugar, Moshe relata las palabras de Di-s diciendo "mi pueblo" 'ami (3) en hebreo, lo cual es una forma personal y afectiva de hablar del pueblo de Di-s. Luego el Faraón utiliza la palabra anashim (7), plural de enosh para el hombre. A pesar de que Faraón recibió instrucciones claras, no estuvo de acuerdo con Moshe y preguntó "quiénes" "cuáles son los que deben ir". (8). Los eruditos judíos están de acuerdo en comentar que "Él todavía se mantiene en la religión de Egipto y sus preceptos. Para el Faraón, los dioses no estarian escuchando a los niños y las mujeres. La religión egipcia utiliza intermediarios, es por eso que Moshe se niega a comprometerse con la religión de ellos y dijo: "Moshe respondió: Nosotros iremos con nuestros jóvenes [Na'ar], nuestros zechanim [ancianos], nuestros hijos [Banim], nuestras hijas [Banoth], con nuestras manadas [Bakar] y rebaños [Tson]; porque vamos a celebrar Chag para H’Shem" (Éxodo 10:9). Como afirma el Rabino Hirsch: "El Di-s de los cielos y de la tierra escucha a todos, no hay intermediarios, ni sacerdotes, ni representantes ante Di-s. Si vamos a ir, debemos ir todos, desde el niño más pequeño hasta la última oveja en nuestro poder. La comunidad de Di-s se encuentra en cada uno de nosotros".

Celebración de la fiesta
El propósito de salir de Egipto fue para servir a Di-s: "Deja ir a mi pueblo para que me sirva" (Éxodo 10:3) y este servicio era para adorar a Di-s, "debemos tener la fiesta de H’Shem para Él". El rabino Hirsch comenta sobre la celebración de las fiestas: "’porque vamos a celebrar Chag para H’Shem’ (Éxodo 10:9). Di-s nos llama a reunirnos en torno a Él" y este llamado es la expresión de su voluntad, de vernos con cada miembro de nuestra familia y con toda nuestra posesión en torno a Él. Es interesante considerar la palabra hebrea חג Chag que está relacionada con la palabra árabe Chaj para su festival o peregrinación a la Meca. Rabí Hirsch nos recuerda que la palabra viene de una raíz (CHaGaG) que significa formar un círculo o moverse en un círculo como en el Salmo 107:27 "Se tambalean y tropiezan [יחוגו וינועו] como hombres borrachos, y toda su sabiduría es tragada”. La palabra "tambalearse" es la traducción de YaCHoGu que es el verbo de CHaG. Este significado de Chag "dar la vuelta" es ciertamente el mismo origen del árabe Chaj, que es dar la vuelta a la Ka'aba en la Meca. Una fiesta es reunirse alrededor de Di-s y celebrarlo por lo que ha hecho por su pueblo.

La plaga de las langostas
El comienzo de esta Parashá HaShavuá es sobre las tres últimas plagas que Di-s trajo sobre los egipcios; la plaga de la langosta, la plaga de las tinieblas y la última, la muerte del primogénito.Sobre la plaga de las langostas la Torá afirma: "Y ellas cubrirán la faz de la tierra, que no podrás ver la tierra" (Ex 10:5a). La expresión hebrea para "la faz de la tierra" es עין הארץ "Ein Aaretz", la misma palabra exacta de עין Ein, que significa "Ojo" y también "primavera" como Ein Gedi un lugar en la orilla del Mar Muerto.El Rabino Hirsch explica: El ojo humano se llama עין Ein un manantial o fuente, no porque el espíritu del hombre fluya de él, sino porque es a través del ojo que el mundo fluye hacia el hombre. Por lo tanto, el ojo humano es literalmente עין הארץ, la fuente del mundo. La mente no se revela a sí misma a través del ojo, sino que, por el contrario, el mundo exterior se revela a través del ojo. El ojo es una fuente a través de la cual el mundo exterior fluye en la mente humana. Es como si el universo fluyera y se reuniera en el ojo, a través del cual penetra en la mente. Así, Éxodo 10:5 podría traducirse de esta manera: "Cubrirán la tierra, obstruyéndola desde su fuente; la tierra no encontrará su camino hacia su fuente, y de allí a la vista del hombre". Las langostas obstruirán la tierra para que ninguna de ellas penetre en el ojo humano. El ojo humano no podrá ver la tierra. El mismo versículo continúa diciendo: "Ellas se comerán lo que tú aún tienes como residuo que escapó al granizo, incluyendo todo eytz que tienes creciendo en el campo". El énfasis en la posesión concuerda con el carácter de una plaga. Su riqueza era su orgullo, era lo que les llenaba de esperanza de que podían despreciar al "Di-s de Moshe", ya que todavía conservaban su bien más valioso.

Lecciones del Éxodo
La lección del Éxodo es que H’Shem tiene la capacidad de salvar a su pueblo de la esclavitud y la destrucción. Comenzando con el Éxodo de Egipto a través de las generaciones, Di-s ha realizado esta milagrosa tarea para Su pueblo muchas veces. En los últimos días el mundo ha celebrado en Jerusalén la liberación de la Shoá. Sin embargo, está claro en la Torá que una vez que esto se ha logrado, H’Shem tiene la intención de que nosotros nos hagamos cargo y terminemos la tarea.

Haftará
Jeremías 46:13 - 28
En nuestra Parashá el Faraón no quiere arrepentirse y dejar ir al pueblo de Di-s... Entonces el Faraón le dijo a Moshé: "¡Váyanse de mi presencia!" (Éxodo 10:28). En la Haftará, Jeremías anuncia la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, a Egipto: "Habló H’Shem esta palabra al navi Yirmeyahu referente al melej de Bavel para golpear la tierra de Mitzrayim" (Jeremías 46:13). El castigo por lo que Egipto ha hecho a Israel es que serán desterrados y no volverán jamás (19). Es exactamente lo que pasó en la historia, los egipcios de hoy son árabes que vinieron de Arabia Saudita en el siglo 7, ya no es más el pueblo original de Egipto.
Aunque Egipto ha sido una gran nación, con un gran ejército, no resistirán la invasión babilónica, Di-s ha decidido dar Egipto a los babilonios: "¿Por qué han sido derribados tus valientes? Porque H’Sem los ha debilitado completamente.
Y su multitud ha desmayado y caído. Entonces dijeron: Vamos a levantarnos, regresemos a nuestro pueblo, a la tierra donde nacimos, lejos de la espada que destruye" (Jeremías 46:15-16).Egipto irá al exilio, no vivirá más en su país, aun grandes ciudades como Menfis estarán sin su habitante original. "Hija de Mitzrayim, prepara lo que necesitas para el cautiverio; porque Nof se convertirá en una ruina, desolada y sin habitantes. Mitzrayim es una novilla bonita; pero una mosca de burro [destrucción] del norte ha venido para atacarla" (Jeremías 46:19-20). Hoy el pueblo que vive en Egipto no es descendiente de los antiguos egipcios.Lo que pasó en Egipto es presentado por el profeta como un castigo de Di-s: “H’Shem Elokim Tzevaot, el Elokim de Yisrael, dice: Castigaré a Amón en Tebas, a Pharoh, sus dioses y sus melechim y los que confíen en él" (Jeremías 46:25).Aunque Di-s castigará también a Israel por su pecado, Él no la destruirá completamente: "No obstante, Yaakov mi siervo, no tengas temor; no te angusties, Yisrael. Porque Yo te salvaré de lugares lejanos, y a tu zera de su cautividad. Yaakov regresará y estará en Shalom, y dormirás, y no habrá nadie que te aflija. Yo haré un final total con todas las naciones, donde te he echado. Yo no te causaré fallar, Yo te corregiré en buena medida no te dejaré completamente impune" (Jeremías 46:27-28). Esta afirmación está probando nuevamente el amor de Di-s por Su pueblo, y una advertencia a cualquier nación que venga contra Jerusalén e Israel sin el permiso de Di-s.

B'rit Hadashá
1 Corintios 5:6-8
La Parashá de esta semana trata sobre el Éxodo del pueblo de Israel de Egipto, y por supuesto sobre el establecimiento de la Pascua para conmemorar este gran acontecimiento de la historia judía. El éxodo debía ser celebrado con el sacrificio de un cordero, al que se suele llamar "el cordero de Pascua". El concepto de sacrificio era muy conocido mucho tiempo antes de recibir la instrucción de Di-s en el libro de Levítico que codifica los diversos sacrificios. Adam, Noaj, Abraham, Itzjak y Yaakov todos ofrecían sacrificios, sabían exactamente qué animales ofrecer y cómo ofrecerlos. Así, aunque Israel fue informado por los patriarcas sobre los sacrificios, no han podido ofrecer ningún sacrificio durante todos los siglos de su esclavitud. Es por eso que justo antes de salir de Egipto un sacrificio tiene que ser ofrecido por cada familia. La noche de la Pascua fue una noche de juicio sobre Egipto por su negativa a dejar ir a Israel. Era el momento de hacer una elección, entre Egipto y sus falsos dioses y H’Shem, el Di-s de Israel. Pero no sólo eso, este cordero estaba allí para hacer una elección, y también para recibir el perdón de Di-s por sus pecados. Todos estaban involucrados en este sacrificio, por eso todas las familias tienen que hacer parte. El sistema de sacerdocio de la tribu de Leví todavía no estaba instalado, la familia, no los sacerdotes, tenía que comer el sacrificio, para identificarse con Di-s y su plan para su pueblo. El perdón no era sólo por el hecho de comer el cordero, sino mucho más por el hecho de sangrar el cordero y poner su sangre en el poste y el dintel de la casa de cada familia. Se tenía que hacer una elección pública. Ya afirmamos en nuestros comentarios que el cordero, que debía ser preparado por cada familia judía, era simbólicamente una representación del Mashiaj que salvaba a su pueblo a través de su sacrificio.
Él es nuestro cordero pascual como lo ha escrito el Rabino Shaul en su carta a los Corintios "Porque nuestro Pesach que es Yehshua HaMashiYach, ya fue ofrendado por nosotros" (1 Corintios 5:7).En el tiempo de Rabí Shaul el templo todavía estaba en pie, eso significa que el pueblo Judío todavía no entendía que el sistema de sacrificios se había cumplido, cumplido por Yeshúa. Una señal de ello fue dada en el sacrificio de Yeshúa, "El parochet [velo] del Beit HaMikdash se partió en dos desde arriba hasta abajo" (Marcos 15:38), esta cortina fue la que separó el Lugar Santo del Lugar Santísimo en el templo. Por esta señal Di-s quería demostrar que el servicio en el templo había terminado, y desde ahora las cosas reales van a tomar lugar en el santuario real hecho por Di-s y no por los seres humanos: "Ahora bien, el punto principal de lo que se ha dicho es éste: Tenemos un Kohen HaGadol Kadosh, el cual se ha sentado a la diestra del kesey de su Majestad en los shamayim. Un servidor del

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